Internet es el escenario ideal para darle un giro a todo y las felicitaciones navideñas no se salvan de ello. La geolocalización se ha hecho presente también en los tradicionales Christmas para adaptarlas de la manera más fiel a la realidad de las personas que la envían o la reciben.

Google Street View permite, por ejemplo, ver nuestra propia calle nevada en Navidad (o la de la persona a la que enviemos la felicitación).  Un servicio similar con Google Maps ha utilizado la empresa Thorntons, que pregunta la dirección de destinatario para que su muñeco de nieve haga un peculiar viaje hacia la casa en cuestión.

Pero la geolocalización no sólo se utiliza para enviar postales, sino también para descubrir cosas sobre la cultura navideña, como en el portal La navidad en España o el genial Belenario.com, que permite a los usuarios particulares colgar fotografías geolocalizadas de sus belenes.

Esta tecnología también es una buena excusa para un nuevo encuentro del eterno matrimonio entre la solidaridad y las Navidades y, en este sentido, la campaña más brillante ha sido llevada a cabo por ING y UNICEF con El Autobús. Este sistema hará que la entidad bancaria done un céntimo cada diez kilómetros de distancia entre la persona que envía la felicitación y quien la recibe.

¿Y tú? ¿Conoces otras postales o felicitaciones geolocalizadas? ¡Enséñanos la que has enviado!