El papel de los Recursos Humanos para gestionar el cambio en las empresas es un nuevo desafío al que se debe enfrentar este departamento.  Las áreas de RRHH deben adaptarse al futuro respetando el pasado y anticipándose a los desafíos futuros de la organización a  la que pertenecen.

Atreverse a correr riesgos

El Director de Recursos Humanos debe ser una persona dispuesta a asumir riesgos, a sacar a la organización de su zona de confort, pero siempre estudiando los resultados y la historia. Su coordinación con el Director General debe ser máxima, con el fin de que pueda llevar a cabo las acciones necesarias para dar un giro a la empresa.

El secreto está en trazar un plan que alinee políticas prácticas junto con los factores que quieren cambiarse, para que las nuevas formas de trabajar se implanten paulatinamente. La resistencia al cambio es una cuestión de cultura empresarial española que los departamentos de Recursos Humanos deben desmitificar para crear organizaciones renovadas y que se adapten fácilmente a los embistes del mercado.

Una buena estrategia al respecto es seleccionar personas proactivas que presenten una tolerancia natural al cambio mayor y colocarlos como líderes de cada departamento. Recordemos que el concepto de líder no tiene nada que ver con el de jefe, tal y como ya tratamos en nuestro blog. Un líder carismático será capaz de hacer que los miembros de su grupo acaben perdiendo el miedo al cambio.

Los incentivos y premios a los miembros del equipo más proactivos y arriesgados también deberán tenerse en cuenta para marcar un camino de tolerancia al cambio, tan necesaria dado el alto grado de competitividad que existe en el mundo empresarial.

A la hora de organizar los departamentos de Recursos Humanos en pos de que la organización sea flexible, es importante contar con los servicios de un consultor que guíe el proceso desde el principio.